Vías Pecuarias

 cartel_via_pecuariaHoy en día las vías pecuarias además de su tradicional vocación ganadera con favorables repercusiones en el aprovechamiento de pastizales y la preservación de las razas autóctonas, constituyen un entramado de los ecosistemas existentes. Comunican entre sí parques, reservas y espacios naturales, hacen posible el enriquecimiento genético de las especies, permiten el uso colectivo de estos parajes naturales y constituyen un instrumento favorecedor del contacto del hombre con la naturaleza. Estas calzadas pecuarias serpentean por la mayor parte de las regiones españolas a lo largo de cien mil kilómetros.
La Provincia de Madrid posee un tercio septentrional absolutamente dominado por el ambiente serrano que le concede la Sierra de Guadarrama, que actúa de divisoria con las tierras segovianas y abulenses.
Se comprende que las cañadas, cordeles, veredas y demás vías pecuarias migratorias que en los llanos siguen el trazado de los grandes ríos como el Guadiana, el Tajo y el Guadalquivir, en el terreno abrupto de la montaña se concreticen aún más si cabe, condicionados por los pasos viales: collados, trochas y cuerdas. Nuestras cañadas “salen” hacia los extremos occidentales y meridionales, y ‘entran’ provenientes del sistema central a la altura de la provincia madrileña, este sistema se desdobla en dos alineaciones: la línea de cumbres principal de Guadarrama y un pequeño escalón previo meridional que forma la diminuta sierra de Hoyo y la alineación del Cerro de San Pedro.

Paso de ganado por vía pecuaria

El paso de las cañadas por estos terrenos serranos se manifiesta más patente y definido que en los llanos manchegos del centro y sur provincial. En cambio, las cañadas serranas del norte, se manifiestan netas y claramente escoltadas y delimitadas por los clásicos muretes de mampostería, conocidos como vallas y que siguen trazados que aprovechan simultáneamente los pastos disponibles y los accesos y los pasos más viables y fáciles.
Clasificación de las Vías Pecuarias

  • Cañadas: Si su anchura no excede de 90 varas castellanas (75 m.)
  • Cordeles: Si su anchura no excede de 45 varas castellanas (37,5 m.)
  • Veredas: Si su anchura no excede de 25 varas castellanas (20 m.)
  • Coladas: Son vías de anchura variable

Sólo en la Comunidad de Madrid la red de vías pecuarias alcanza un longitud de 4.200 Km Y ocupa una extensión de más de 13.000 hectáreas. Además cuentan con una serie de elementos complementarios como: abrevaderos, descansaderos, majadas, chozos, puentes, mojones, etc.

Vía pecuaria en Colmenarejo

Desde la antigüedad el municipio de Colmenarejo ha sido surcado por una amplia red de vías pecuarias, formando una trama de numerosos caminos. Estas vías pecuarias se dividen según su anchura en cañadas (Cañada Real de Merinas), cordeles (Cordel de la Espernada), veredas (Camino del Rey) y coladas de ancho variable (como la del Camino Peralejo). A estos se añaden otros como majadas, abrevaderos o descansaderos (como el de Tiestas Cabezas o el de Fuente del Navazo). Los rebaños trashumantes aún pasan por Colmenarejo.